jueves, febrero 28

La política del baloncesto


Parece que el deshielo con Corea del Norte pasa por una política de aproximación a través del baloncesto, como el siglo pasado pasó con la política del 'ping-pong' y China. No tengo simpatías particulares por el régimen de Kim Jong Uhn, pero si Dennis Rodman y los Harlem Globetrotters quisieron ir a Pyongyang a jugar baloncesto, pues me parece bien. Y si Rodman coloca una lata de Coca-Cola delante, mejor aún. Lo que si es interesante es que nadie en Corea del Sur o entre los refugiados norcoreanos en Estados Unidos se han quejado de la visita.