Esta madrugada me informan desde Washington de que las imágenes divulgadas por AFP de un estadounidense sacado del consulado de EEUU en Bangazi, Libia, tras el ataque con un misil portátil, son del
embajador Christopher Stevens, quien falleció minutos después.
Estas imágenes tienen una segunda lectura. Pueden ser interpretadas como una venganza, o compensación, hacia los extremistas islámicos y secuaces del fallecido dictador El Ghdaffi, cuya muerte ha sido documentada de igual manera.