Se sabe que en el sur de Florida el anticastrismo es, en gran medida, el pan de algunos. Lo que si constituye una novedad es que el anticomunismo se encuentre a nivel de la mendicidad. Después de todo, el
man tambien tiene derecho a ganarse la vida. Y, en este batey, él no es menos que los demás. ¿O no? Si la justicia existiera en Estados Unidos, ya le hubieran dado un
grant o, por lo menos, una columna de opinión en el Herald. (Me encanta lo de
Corea. Pobrecito).