
La tormenta tropical 'Isaac' ha caído con toda su furia sobre la cadena de islotes del sur de Florida. A lo largo de las más de 100 islitas -de Cayo Largo hasta Cayo Oeste- se han registrado en las últimas 12 horas más de 20 milímetros de lluvia.
Pero la lluvia no es el problema, sino los vientos huracanados de unos 100 kilómetros por hora que están doblando palmeras, arrancando de cuajo semáforos, señales de tráfico y postes de electricidad, además de haciendo volar por el aire cubos de basura y todo tipo de desechos.
Quien se expone a los vientos de 'Isaac' tiene la sensación de encontrarse en un túnel de viento. Las rachas suben y bajan, pero es difícil permanecer de pie. Cuando las rachas se incrementan, las gotas de lluvia se sienten como pequeñas agujas que quieren penetrar la piel. La humedad llega casi al 100% y la presión atmosferica es de 995 milibares, el escenario ideal para el nacimiento de un huracán poderoso. (SIGUE) © ELMUNDO.es 2012