Un oficio de hombres
Uno de los grandes fotógrafos de guerra del mundo se llama Robert Capa. Por eso lo odian. Lo odian, del mismo modo que se han olvidado de los miles de fotógrafos del Ejército Rojo que acompañaban las unidades en el frente de batalla, y tomaron millones de fotografías que constituyen hoy día uno de los más importantes archivos bélicos de la historia mundial.La polémica sobre la autenticidad de la foto del soldado republicano español, muerto en una de las quebradas del Cerro Murciano, en septiembre de 1936 y que Capa tomó, no es nueva. Escuché hablar de ella por primera vez el año 1982 en el Palacio de Convenciones de Ciudad de La Habana, durante uno de los coloquios latinoamericanos de fotografía que organizaba Casa de las Américas. Fue una discusión memorable entre las críticas Graziela Iturbide (mexicana) y Adelaida de Juan (cubana). Graziela es bien conocida por su análisis del mundo de la foto, Adelaida es lo que demostró ser aquél día: entró a la sala, se sentó, hizo su discurso y se fue. Su teoría entonces, que dejó a muchos boquiabiertos, entre ellos yo, fue que Capa mintió sobre la foto pero de todos modos la foto se transformó en un símbolo y por eso era aceptable.
Lo que ese día no se mencionó, ni ahora por parte de los que han reactivado la polémica en el diario El Periódico, a propósito de una exposición de Capa, en Barcelona, es que existe un segundo negativo donde se nota al miliciano intentando agarrarse a su fusil, antes de caer definitivamente al suelo.
Según me dijeron varios de los profesores del Instituto de Fotografía de NY, que fuera fundado por Cornell, el hermano de Capa, el fotógrafo de origen húngaro jamás reclamó que el miliciano se hubiera muerto delante de su lente, porque era demasiado evidente. Alguien que después haría las principales fotos que tenemos del Desembarco de Normandía, la liberación de Europa y la guerra en Indochina, no necesitaba mentir sobre eso ni demostrar lo que sus imágenes muestran. Y valen.
No es una lectura política sino visual. Si alguien se apropió de la imagen es porque el franquismo hizo el disparo. Si LIFE propagó la foto es porque el franquismo quiso ocultarla. Lo cierto es que todo el episodio no oculta una realidad. En España hubo una guerra civil, que fue el ensayo de la Segunda Guerra Mundial. Si Capa estaba allí es, únicamente, porque los demás no quisieron hacerlo.
Si quieren destrozar algo, mejor escoger otro argumento que una foto de Robert Capa. Conozco la obra de Capa en casi su totalidad. La tengo en mi biblioteca. Pero toda la obra fotográfica del franquismo a la que he tenido acceso se limita, apenas, a cuatro temas: Franco, fútbol, toros y Massiel. Nadie sufre en ella. Excepto el toro, claro está.La de Capa, es el sufrimiento de la humanidad inocente.
Etiquetas: Capa


2 Comments:
Rui,
Puedes aclar quién odia a Capa?
Vecino de NF
Saludos a Miami desde el otro lado del Atlántico cerca de Bilbao.
Para enterarse bien de lo acontecido con la foto de Capa es conveniente clickar en
elrectanguloenlamano.blogspot.com
Salud y saludos.
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