lunes, septiembre 15

Alimentos, el problema inmediato

LA HABANA – El huracán Ike, que cruzó Cuba de oriente a occidente, dejó una estela de destrucción nunca antes vista. Pero también un manojo de incertidumbres y frustraciones.

Si lo mayores daños se contabilizan en edificaciones y la agricultura, verse con escaso techo y pocos alimentos, la reacciones de la población se están moviendo entre la angustia y un necesario optimismo. Una de las consecuencias directas del fenómeno, ha sido una inusual migración hacia la capital. Por estos días, La Habana se ha llenado de personas de provincias del interior, especialmente de Pinar del Río y de la Isla de la Juventud, quienes se alojan en casas de familiares y viven hacinadas, muchas durmiendo en el piso.

El principal problema está en como resolver la alimentación, ya que los precios se han disparado en los mercados agropecuarios, lo que ha provocado brotes de indignación con ocasionales enfrentamientos con los vendedores. Una libra de frijoles cuesta 20 pesos; una cabeza de ajo, 6; una libra de tomates se consigue por 20 y un pimiento también. Esto provoca temor, muchos se preguntan que pasará en el futuro inmediato, cuando ya hayamos consumido lo poco que se pudo salvar. O incertidumbre, ya que no se sabe si los gobiernos de Cuba y Estados Unidos se pondrán de acuerdo para permitir el envío de ayuda, precisamente de donde reside la mayor comunidad cubana emigrada. ¿Hasta cuando vamos a vivir de la ayuda de los familiares o hasta cuando podremos continuar ayudando a los familiares?, se pregunta la gente. (Enrique López Oliva / La Habana)